Hoy somos una sociedad violenta. El índice de homicidios y delitos violentos en México es más alto que nunca. La violencia física y mental en el hogar es rampante.
Los mexicanos no podemos estar orgullosos de los logros en derechos humanos. Nuestros niños imitan y propagan nuestro ejemplo, pero ¿cuál es el ejemplo que les estamos dando? En el PAV estamos trabajando hacía una sociedad no-violenta.
Nuestra meta es reducir el nivel de violencia, disminuyendo la necesidad de la gente para recurrir a ella como una forma de resolver conflictos. Nosotros llevamos nuestros talleres donde ésta se encuentra, ya sea en las cárceles, nuestras escuelas y la comunidad en general